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Madre de todos

Madre soltera por más de cincuenta años,
Doña Annie tuvo un hijo y crió dos como
si fuesen de ella

Fotos EL VOCERO / Agustín Santiago

Doña Annie dice ser “madre antes de mujer” y al conocerla, rápido se dará cuenta que esta afirmación es muy cierta ya que ha dedicado su vida a cuidar de sus tres hijos y –por si fuera poco- atiende a los estudiantes de la Universidad Politécnica de Puerto Rico como si fuesen de ella.

Annie Oquendo de Camacho  -o Doña Annie como le dicen cariñosamente en la Politécnica- está pronto a cumplir sus 80 años, pero que su edad no le engañe. Esta emprendedora mujer cumple a cabalidad todos los roles en su vida como madre, esposa, abuela, secretaria y amiga.

Madre soltera por más de cincuenta años, Doña Annie tuvo un hijo y crió dos como si fuesen de ella.

“Los cogí como que Dios los puso en mi camino. Nunca tuve que dar malos pasos ni hacer nada de que me tuviera que abochornar hoy día porque los pude llevar adelante y yo me desvivía por ellos. Para mí, mis hijos son muy importantes en mi vida… Para mí, mis hijos son primero”, comentó la mamá.

Al hablar con Annie con su dulce voz y ojos alegres, no cabe duda que sus hijos –Manny, Alberto y Jacqueline- son el mayor motor en la vida de esta dedicada madre.

¿Qué significa para Doña Annie sus hijos?

“Para mí los hijos tiene un valor que ningún hombre los tiene. Para mi mis hijos son mi mayor anhelo, mi razón de vivir son mis hijos. Me siento orgullosa de los tres hijos que tengo. Me siento orgullosa de la familia que tengo y Dios me ha compensado grandemente”.

Por si fuera poco, Annie cuida de los estudiantes de la Universidad Politécnica como si fuesen sus hijos. Incluso, dice que todos los días son los jóvenes quienes la motivan a seguir trabajando.

“A mí los estudiantes me hacen feliz. No tengo planes de retirarme… Los estudiantes me motivan muchísimo. Los trato como si fueran mis hijos. Para mí, mis estudiantes y la facultad son maravillosos”, mencionó con una sonrisa Doña Annie.

Annie cuida mucho de sus estudiantes, tanto así que cuando estos no tienen dinero para comer, ella les da del “petty cash en mi wallet” para que puedan comprarse comida. Además, vela por su seguridad y siempre está atenta a cada uno de ellos.

Lleva 16 años laborando en la universidad, ocho años en el Departamento de Arquitectura y ocho en la Escuela de Gerencia, donde actualmente es la asistente administrativa del decano José Orlando Rivera.

Cabe destacar que esta mujer luchadora es sobreviviente de cáncer de mama. Pero no se aflige, Doña Annie es una mujer fuerte y vencedora y como dice: “me dio cáncer, ¿y qué?” Esa actitud positiva y fortalecedora ha estado con esta madre a través de todos sus años de vida.

Hoy día, Doña Annie está en una de las mejores etapas de su vida. Con sus hijos adultos y realizados, disfruta de la compañía de sus nietos, en especial de Victoria Isabelle, de 5 años, a quien cuida dos veces en semana para ayudar a su hija mientras esta termina su doctorado en leyes. No olvidemos a sus otros tesoros: Manuel Alejandro, Grace Marie, Ashley, Luis Alberto y Christian. Los seis nietos quienes menciona le han brindado riquezas a su vida, pero no monetarias sino de felicidad y bendiciones.

Además, hace tres años se casó con Víctor Camacho Rivera, a quien se refiere como el “premio de su vida”.

“Me invitó a bailar, bailamos y seguimos bailando”, dijo Annie, quien confesó que le encanta cantar y bailar salsa.